El británico Lewis Hamilton ha reflexionado sobre cómo han cambiado las carreras bajo la lluvia en la Fórmula 1 moderna.
Tras su destacada actuación en Sepang, el siete veces campeón del mundo ha reivindicado la esencia del pilotaje en condiciones extremas y ha lanzado una mirada crítica a la cautela de las nuevas generaciones de pilotos y de la propia dirección de carrera.
Las difíciles condiciones meteorológicas vividas en Sepang devolvieron a Lewis Hamilton sensaciones que no experimentaba desde sus inicios en el karting.
A pesar de los retrasos y los problemas en la gestión de la prueba, el británico disfrutó al máximo buscando los límites sobre el asfalto deslizante.
«Cuando empezó a llover me dije: ‘¡Perfecto, ahora empieza la diversión!’. Tenía muchas ganas de pelear en pista con Max y Kimi, pero por el retraso y todo lo que pasó no tuvimos la oportunidad», explicó el piloto de Ferrari.
Sin embargo, Lewis Hamilton no dudó en señalar que la F1 actual ha perdido parte de la mística de las carreras en mojado, comparándolas con su época inicial:
Falta de test y neumáticos: «Las carreras en lluvia ya no son lo que eran. Recuerdo las de 2008, cuando podíamos hacer muchísimos test y contábamos con mejores neumáticos de mojado gracias al trabajo de desarrollo con Bridgestone».
Cambio generacional: «Quienes dirigen las carreras son mucho más prudentes, pero también los pilotos jóvenes que llegan a la F1 son cada vez más cautos. Los de la vieja escuela decimos ‘¡vamos a correr!’, mientras que muchos jóvenes prefieren no hacerlo. La dirección de carrera recibe opiniones contradictorias y acaba siendo extremadamente conservadora».
Para el británico, aunque el riesgo sea mayor, es precisamente ahí donde el talento puro sobresale sobre el rendimiento del monoplaza: «Es más arriesgado, totalmente. Pero es ahí donde realmente nos ponemos a prueba, sintiendo el coche con el cuerpo y reaccionando por puro instinto».
La necesidad de abrirse paso entre el tráfico en Sepang, especialmente durante los giros en los que rodó con neumáticos de seco sobre una pista aún mojada, le trajo recuerdos de su infancia:
«Mi primer kart era de quinta mano, estaba doblado y casi siempre me tocaba salir al fondo de la parrilla. Tenía que remontar sí o sí. Esta carrera me ha llevado de vuelta a esa época», rememoró Lewis Hamilton.
Pese a las buenas sensaciones al volante, Hamilton no dejó pasar la oportunidad de señalar un aspecto técnico mejorable en los monoplazas actuales: la pérdida de entrega de potencia en los sistemas híbridos (clipping) al final de las rectas más largas, algo que confía en que se corrija de cara a los próximos reglamentos técnicos.