En las próximas semanas, la FIA hará público el ranking oficial de motores, y con él, quién tendrá derecho a las polémicas «ayudas al desarrollo» bajo el sistema ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities).
Pero hay una intrahistoria que acaba de salir a la luz y que demuestra que, en la F1, a veces la simplicidad es el arma más afilada.
El director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, ha revelado que los fabricantes rechazaron una métrica más compleja y precisa el año pasado.
¿Por qué? Aquí os cuento la realidad de esta guerra de poder.
Para evitar que un fabricante se quede «tirado» con un motor mediocre durante años (como le pasó a Honda en su regreso con McLaren), la FIA creó el Sistema ADUO. Es, básicamente, un permiso especial para gastar más dinero y horas de banco de potencia si tu motor está significativamente por detrás del referente.
Sin embargo, evaluar qué motor es «malo» es una pesadilla técnica. No es solo cuántos caballos tiene, sino cómo los entrega. Y aquí es donde la política ha ganado a la ingeniería.
En la primavera de 2025, la FIA puso sobre la mesa un sistema de medición sofisticado. Tombazis ofreció considerar variables como:
Presiones y diámetros del turbo.
Temperaturas.
Eficiencia de la combustión.
Sorprendentemente, todos los fabricantes (Ferrari, Mercedes, Renault, Audi, Honda y Red Bull Ford) votaron por mantenerlo simple. Se decidió que la única métrica para decidir quién recibe el Sistema ADUO será la potencia pura del motor de combustión interna (ICE).
¿Por qué rechazar un análisis más detallado? Porque en la F1, si abres la puerta a la interpretación, abres la puerta a la trampa. Los fabricantes prefieren una cifra de caballos fría y objetiva que un complejo algoritmo donde la FIA pueda «opinar» sobre si tu diseño es bueno o malo.
Varias fuentes en el paddock han empezado a cuestionar si esta métrica simple es justa. El ejemplo perfecto es Ferrari.
Comentan que el diseño de Maranello utiliza un turbo más pequeño.
Esto, sobre el papel, da menos potencia máxima, pero mejora drásticamente la conducción y permite una instalación en el coche mucho más aerodinámica.
Otros equipos utilizan configuraciones que generan mucha contrapresión en el escape para soplar gases calientes y ganar carga aerodinámica
La pregunta que muchos se hacen es:
¿Es justo que Ferrari reciba ayudas del sistema ADUO porque su motor tiene menos caballos, cuando en realidad han sacrificado esa potencia a propósito para que el coche sea más rápido en el paso por curva?.
Como bien dicen algunas fuentes: «No es que el motor esté por debajo, es que la configuración del coche compromete al motor para ganar tiempo por vuelta general«.
Pero ojo, Tombazis quiere bajar las expectativas.
El Sistem a ADUO no es un «Balance of Performance» (BoP) como el que vemos en el WEC o en Le Mans.
No te van a dar más flujo de combustible ni te van a quitar peso. Simplemente te van a dar más dinero y tiempo para trabajar.
Si tu concepto de motor es erróneo de nacimiento, ni todo el dinero del mundo te salvará.
Desde mi punto de vista, este sistema ADUO va a traer cola. Al haber elegido la potencia bruta del ICE como único juez, los fabricantes más «listos» podrían haber diseñado motores que parezcan débiles en el banco de potencia pero que sean letales integrados en el chasis.
Si un equipo recibe el ADUO «engañando» al sistema con un diseño que prioriza la aerodinámica sobre los caballos, estaremos ante el primer gran escándalo de 2026.
En The God Flores seguiremos muy de cerca la publicación de ese ranking en las próximas semanas. Ahí veremos quién ha sido el más listo de la clase y quién va a tener que pedir «becas» a la FIA para no arrastrarse por los circuitos.