Ebro BEV utilitario eléctrico fabricado en Barcelona

EBRO BEV: El nuevo eléctrico de la «Zona Franca» que romperá moldes

La marca EBRO, que renació con fuerza apostando por los SUV térmicos e híbridos, acaba de dar el paso más arriesgado y necesario de su nueva etapa: la presentación del nuevo EBRO BEV.

No es solo su primer coche 100% eléctrico; es el modelo que viene a democratizar la etiqueta CERO de la DGT desde la planta de la Zona Franca.

Como todo lo que rodea a la industria en los últimos tiempos, el camino se recorre paso a paso, con la pragmática filosofía china y la ejecución en Barcelona.

Lo primero que salta a la vista es que este utilitario del segmento B rompe con todo lo visto anteriormente en la marca.

Si los   (del que ya sabemos que presume de una eficiencia térmica espectacular del 44,5% en su versión HEV) o el S800 buscaban una estética imponente, el EBRO BEV apuesta por la pureza.

Su lenguaje de diseño es limpio, con formas orgánicas y un frontal que prescinde de la parrilla tradicional para ofrecer un «morro» cerrado que custodia una firma lumínica totalmente nueva. Es, sin duda, el modelo más disruptivo de la familia.

Ingeniería real para el día a día

Con 4,2 metros de longitud, este eléctrico no se anda con rodeos.

Sus 2,7 metros de distancia entre ejes, favorecidos por una plataforma eléctrica que elimina el túnel de transmisión, le permiten ofrecer cinco plazas reales, por lo que puede competir muy buen en ese segmento B que tanto gusta en Europa. Su ancho es de 1,8 metros y su altura es de 1,56 metros.

 

El EBRO BEV es un coche pensado para la realidad cotidiana: esa en la que el 90% de nuestros desplazamientos no superan los 50 kilómetros diarios, pero que no renuncia a la versatilidad gracias a una arquitectura de carga eficiente.

En el apartado mecánico, el EBRO BEV se sitúa con inteligencia en el corazón del mercado. Monta un motor trasero de 90 kW (122 CV) con 111 Nm de par máximo, capaz de llevarlo de 0 a 100 km/h en algo menos de 11 segundos. No busca cifras de infarto, busca eficiencia.

Para ello, se ofrecerá con dos baterías distintas cuyas capacidades exactas se guardan como un secreto de estado, pero que aseguran autonomías cercanas a los 400 kilómetros. Además, su sistema de carga rápida permitirá pasar del 30 al 80% en apenas 25 minutos, el tiempo justo de un café antes de seguir la marcha.

EBRO BEV: Un interior "Qualcomm" y alma de Barcelona

Puertas adentro, el minimalismo manda. El puesto de conducción es una declaración de intenciones tecnológica, dominado por una doble pantalla (8,88 pulgadas para la instrumentación y 15,6 para el centro multimedia) movida por un procesador Qualcomm Snapdragon.

La ausencia de botones físicos, más allá de los del volante, refuerza esa sensación de estar ante un producto de nueva era, donde la luz ambiental y la tapicería en símil de piel elevan la percepción de calidad.

Pero lo más importante no es solo lo que el coche es, sino lo que significa. La marca ha confirmado que su producción arrancará en la Zona Franca antes de que termine este año.

Tras el éxito del EBRO S400 (híbrido autorrecargable) y la llegada del S700, el  EBRO BEV es la pieza que completa el puzle

A falta de conocer el precio definitivo —donde se aceptan apuestas por debajo de los 15.000 o 18.000 euros—, EBRO demuestra que el futuro de la automoción española pasa por entender que el eléctrico no puede ser un lujo, sino una herramienta.

La propia marca ha definido al EBRO BEV como un coche capaz de asumir el día a día del usuario, incluyendo desplazamientos urbanos, periurbanos e incluso usos interurbanos puntuales.