Genesis Magma Racing desde el anuncio oficial en Dubái en diciembre de 2024 hasta la primera carrera del WEC 2026, el equipo ha tenido exactamente 499 días para construirlo todo: el coche, el motor, la estructura, el personal y la filosofía.
No había margen para el error. Y, aparentemente, no lo ha habido.
La primera gran decisión de Genesis Magma Racing lo dice todo sobre sus ambiciones.
En lugar de asociarse con un equipo ya establecido en el WEC —la opción más sencilla y habitual para un fabricante que debuta—, Genesis eligió construir su propio equipo desde cero.
Cyril Abiteboul, jefe de equipo y hombre que conoce el paddock de la F1 mejor que nadie tras sus años al frente de Renault, lo explicó sin rodeos: dado el carácter estratégico y a largo plazo del proyecto, no había ninguna alternativa.
El objetivo no es solo ganar carreras. Es que Genesis entienda el motor sport desde dentro, que la cultura del alto rendimiento impregne toda la marca y que lo aprendido en pista llegue directamente a los coches de calle.
Para eso, necesitaban control total. Y control total significa hacerlo todo tú mismo.
El equipo que ha construido Genesis Magma Racing en apenas año y medio es una mezcla deliberada de experiencia y ambición.
75 personas de 16 países distintos repartidas entre tres sedes: la base de operaciones en Le Castellet, en Francia; el cuartel general de Hyundai Motorsport en Offenbach, Alemania; y el centro técnico de Fechenheim, donde se fabrica el corazón mecánico del proyecto
Quince de esos técnicos proceden directamente de Hyundai Motorsport a través del llamado Programa Trayectoria, lo que garantiza una base sólida de conocimiento sin necesidad de partir de cero en todos los departamentos.
El resto llegó de disciplinas tan distintas como la F1, el WRC o las GT, aportando una diversidad de criterios que Anouck Abadie, directora del equipo, describe como una ventaja real: empezar desde una hoja en blanco permite construir la estructura ideal sin herencias ni compromisos.
El protagonista sobre el asfalto es el GMR-001, un prototipo LMDh desarrollado junto a ORECA sobre un chasis de fibra de carbono.
Su motor es uno de los elementos más singulares de todo el proyecto: un V8 biturbo de 3,2 litros que comparte aproximadamente el 60% de sus componentes con el motor de cuatro cilindros que impulsa al Hyundai del WRC.
Una solución ingeniosa que acortó drásticamente los plazos de desarrollo sin sacrificar fiabilidad.
El sistema híbrido es el estándar LMDh, con una MGU de Bosch, una batería de Williams Advanced Engineering y una caja de cambios Xtrac. El conjunto promete competitividad real frente a Toyota, Ferrari, Porsche y el resto de la élite de la resistencia mundial.
Genesis Magma Racing no ha escatimado en talento al volante. El coche número 17 lo comparten André Lotterer, tres veces vencedor en las 24 Horas de Le Mans, junto a Mathys Jaubert y Pipo Derani, cuatro veces ganador en las 12 Horas de Sebring.
El número 19 recae en Paul-Loup Chatin, Mathieu Jaminet —campeón GTP en IMSA en 2025— y Daniel Juncadella. Dos equipamientos capaces de pelear por el podio desde la primera carrera si el coche responde.
El equipo debuta en el WEC como el primer fabricante coreano en la historia del campeonato, y lo hace con una identidad visual que reivindica ese origen con orgullo.
El negro de la equipación representa la humildad.
El naranja Magma, la pasión y la autoconfianza de la cultura coreana.
La escritura hangul —el alfabeto coreano— aparece integrada en los uniformes como un sutil motivo repetido en tono sobre tono.
En un paddock dominado durante décadas por marcas europeas y japonesas, Genesis llega con una personalidad propia y sin complejos.
La temporada 2026 del WEC arranca con las 6 Horas de Imola y pasa por Spa, Le Mans, São Paulo, Austin, Fuji y Bahréin.
Ocho pruebas en las que Genesis Magma Racing tendrá que demostrar que los 499 días de trabajo frenético no fueron en vano. Le Mans, el 13 y 14 de junio, será el examen más exigente. Y también el más deseado.
El proyecto del Genesis Magma Racing acaba de arrancar en el WEC. Pero todo indica que ha comenzado bien.