Giro de timón en los despachos de la Fórmula 1 pilotado por el propio Toto Wolff.
Cuando todo estaba listo para un tenso cara a cara frente a los comisarios de la FIA, el jefe de filas de Mercedes ha decidido dar carpetazo al asunto y retirar oficialmente la petición de «derecho de revisión» sobre el caótico final del Gran Premio de Mónaco.
La escudería de Brackley buscaba explicaciones tras ver cómo el fin de semana de George Russell se arruinaba por una sanción de velocidad en el pitlane (que acabó en un doloroso drive-through), mientras que Pierre Gasly (Alpine) lograba recuperar su tercera posición del podio en los despachos tras serle anulada una penalización post-carrera.
Toto Wolff exigía respuestas ante lo que consideraba un agravio comparativo flagrante.
Pese a la contundencia inicial del equipo, el propio Toto Wolff ya intuía que las posibilidades de éxito eran prácticamente nulas debido a la estricta exigencia de la FIA de presentar un «elemento nuevo y significativo» para reabrir el caso.
«Pedimos el derecho de revisión porque, sencillamente, quieres estar sentado a la mesa cuando se toman este tipo de decisiones», admitió el mandatario austriaco. «Aun así, siempre supe que era una posibilidad remota«.
A menos de 48 horas de la vista, la FIA confirmó de manera oficial que Mercedes capitulaba. Una maniobra que demuestra el pragmatismo de Toto Wolff, prefiriendo no desgastar la influencia política del equipo en una batalla que ya daba por perdida en el plano legal.
A través de un comunicado oficial emitido por la escudería, se ha justificado la retirada del recurso tras haber arrancado un compromiso firme a los máximos organismos del automovilismo para que lo sucedido en el Principado no vuelva a repetirse.
«Nuestras conversaciones colaborativas con la FIA y la Fórmula 1 han demostrado su firme determinación de revisar las circunstancias únicas de Mónaco. Ante esta actitud, hemos concluido que seguir adelante con el recurso no beneficiaría a nuestro equipo«.
Toto Wolff prefiere guardar la munición para futuras batallas, pero el incendio en el ‘paddock’ está lejos de extinguirse.
Aunque Mercedes ha enterrado el hacha de guerra tras este pacto, tanto McLaren como Red Bull han decidido saltarse la diplomacia y llevarán el polémico resultado de Mónaco ante la Corte Internacional de Apelación de la FIA.