Honda se hunde

Honda sin rumbo: La crisis histórica que fulmina su plan eléctrico

Lo que los analistas llaman la «crisis de Honda» no es una exageración.

Tras cuatro trimestres consecutivos en rojo, la estrategia eléctrica Honda ha demostrado ser un desafío financiero sin precedentes.

Los 4.480 millones de dólares en pérdidas estimadas para este ejercicio fiscal incluyen devaluaciones de activos y una inversión en I+D que aún no ha dado los frutos esperados.

Parte de este escenario  se explica por su aventura en Norteamérica. Los modelos Honda Prologue y Acura ZDX, desarrollados sobre la plataforma Ultium de General Motors, han sufrido una caída en ventas del 86% en el último trimestre.

La falta de competitividad y el fin de los incentivos fiscales han obligado a Honda a indemnizar a su socio por la capacidad de producción no utilizada, un golpe durísimo para las cuentas del grupo.

El descalabro financiero de los 4.500 millones

Los números que maneja la compañía son dramáticos.

En los últimos tres trimestres de su ejercicio fiscal, la marca nipona ha registrado cargos excepcionales de casi 1.700 millones de dólares vinculados a devaluaciones y costes de reestructuración de sus vehículos a batería.

El nuevo Honda Prelude

Este escenario se agrava al ver que sus ventas de eléctricos puros se han desplomado a la mitad en el último trimestre, pasando de 30.000 a apenas 15.000 unidades en todo el mundo.

Mientras tanto, rivales como Toyota han sabido leer mejor el mercado, duplicando sus ventas de eléctricos gracias a un enfoque más prudente.

El fin de la aventura con GM: Un divorcio costoso

Uno de los pilares de la anterior estrategia eléctrica Honda era su alianza con General Motors.

Sin embargo, los resultados del Honda Prologue y el Acura ZDX han sido decepcionantes. En el último trimestre, las ventas del Prologue cayeron un 86%, obligando a Honda a pagar indemnizaciones millonarias a GM por no utilizar la capacidad de producción pactada.

Este «error de cálculo» ha demostrado que depender de plataformas externas (como la Ultium de GM) ha sido una trampa de costes para el fabricante japonés, que ahora busca desesperadamente recuperar su independencia técnica con la plataforma propia 0 Series.

El "salvavidas" híbrido: La nueva meta para 2030

Ante la crisis, Honda se ha unido al bando de los pragmáticos.

La nueva hoja de ruta da prioridad absoluta a la tecnología híbrida, donde la marca siempre ha sido referente.

Nuevo objetivo: Vender 2,2 millones de híbridos al año para 2030.

Recorte en eléctricos: El objetivo de 2 millones de coches eléctricos anuales se ha reducido drásticamente a solo 750.000 unidades.

Prioridad 2027: Lanzamiento de una nueva generación de sistemas híbridos más eficientes.

A pesar de este giro, Honda no abandona el barco eléctrico por completo.

La llegada del SUV Honda 0 Series en la segunda mitad de 2026 y el Acura RSX eléctrico a finales de este año son las últimas balas que le quedan a la marca para demostrar que su nueva estrategia eléctrica Honda puede, por fin, encontrar el rumbo perdido.