Lo que comenzó como una apuesta arriesgada de Apple TV+ se ha convertido en el mayor fenómeno cinematográfico del motor.
Tras el arrollador éxito de ‘F1’ en 2025, el legendario productor Jerry Bruckheimer ha confirmado oficialmente que la secuela ya está en boxes.
La película no solo convenció a la crítica con sus cuatro nominaciones al Oscar (incluyendo mejor película y montaje), sino que se ha convertido en la cinta deportiva más taquillera de la historia con 633 millones de dólares recaudados.
Bruckheimer, en declaraciones recientes a la BBC, admitió que, pese a los retrasos por las huelgas de Hollywood, el resultado ha sido inmejorable: «Estamos trabajando en una secuela. Trabajar con Brad Pitt ha sido excitante y él estará muy involucrado en el nuevo casting».
A sus 62 años, no está confirmado si Brad Pitt volverá a ponerse el mono de Sonny Hayes o si la historia tomará el relevo con nuevos pilotos de la escudería ficticia APX GP.
Sin embargo, el equipo técnico —con Joseph Kosinski en la dirección y Lewis Hamilton en la producción ejecutiva— parece ser la fórmula innegociable para repetir el éxito.
El mundo del cine suele pecar de «secuelitis», y Lewis Hamilton ya ha lanzado un aviso a navegantes: «Lo peor que podríamos hacer es apresurarnos; las secuelas suelen ser peores».
Si la segunda parte mantiene ese mínimo rigor técnico y no se convierte en un Fast & Furious de circuitos, el éxito está asegurado.
Pero cuidado: superar el listón del realismo que dejó la primera será el verdadero reto de ingeniería para Bruckheimer.