La FIA ha convocado a todos los fabricantes de Fórmula 1 a una reunión el 22 de enero, justo antes del inicio de los tests de pretemporada 2026 en Barcelona, para abordar la polémica sobre el límite de compresión de los motores.
La disputa surgió a finales de 2025 cuando se descubrió que Mercedes y Red Bull habrían aprovechado un vacío legal en la normativa de 2026 para aumentar el rendimiento de sus motores, generando inquietud entre Ferrari, Audi y Honda.
El reglamento técnico de F1 de 2026 establece un límite de compresión de 16:1.
Mientras algunos fabricantes interpretaron este valor como máximo absoluto, otros adoptaron un enfoque más flexible.
Se sospecha que Mercedes y, en menor medida, Red Bull, diseñaron motores que cumplen el límite de 16:1 cuando se miden a temperatura ambiente, pero que superan ese valor en condiciones de funcionamiento en pista, aprovechando conceptos ingeniosos relacionados con la expansión térmica.
Se estima que, si se explota al máximo, esta diferencia podría generar hasta 10 kW adicionales, equivalentes a 13 CV, y ganar 0,3–0,4 segundos por vuelta, dependiendo de la sensibilidad del circuito a la potencia.
Antes de Navidad, Ferrari, Audi y Honda enviaron una carta conjunta a la FIA solicitando aclaraciones, argumentando que cualquier motor que supere el 16:1 podría considerarse ilegal, según el Artículo C1.5 del reglamento técnico, que exige que los coches cumplan las normas “en todo momento durante una competición”.
No obstante, la FIA confirmó que la medición se realiza a temperatura ambiente, lo que respalda la interpretación de Mercedes y reduce las posibilidades de cambios inmediatos antes del inicio de la temporada.
La convocatoria incluye directivos y expertos técnicos de todos los equipos. Según la FIA:
“Como es habitual con la introducción de nuevas regulaciones, las discusiones sobre la iteración 2026, que abarca motor y chasis, continúan. La reunión prevista para el 22 de enero será entre expertos técnicos para asegurar que todos los participantes interpretan las normas de manera uniforme”.
El objetivo es garantizar una interpretación homogénea entre los equipos, evitando posibles protestas en el Gran Premio de Australia, primera cita del calendario 2026.
Aunque un cambio inmediato de interpretación es poco probable, se barajan opciones para asegurar igualdad:
Ajustes en los procedimientos de medición
Orientación firme sobre los límites de compresión
Incluso la posibilidad de eliminar el límite de compresión para futuras temporadas
Se prevé que cualquier modificación real se aplique a partir de 2027, aunque algunos fabricantes presionan para actuar después del parón veraniego.
La polémica demuestra que, incluso con regulaciones estrictas, la ingeniería creativa puede generar ventajas competitivas en la Fórmula 1.