La FIA cambia las reglas internas del control deportivo

La FIA prepara una reforma estructural de su Código Deportivo Internacional que entrará en vigor en 2026 y que modificará de forma sustancial el funcionamiento de los comisarios deportivos.

El nuevo marco amplía sus competencias, agiliza los tiempos de decisión y refuerza la profesionalización del sistema.

La Federación Internacional del Automóvil ha iniciado una profunda actualización del Código Deportivo Internacional con el objetivo de modernizar el marco regulador y unificar los procedimientos aplicados en las principales categorías bajo su supervisión.

Aunque los cambios afectan directamente a la Fórmula 1, también tendrán impacto en campeonatos como la Fórmula 2 y la Fórmula 3.

El foco principal de la reforma está en el funcionamiento de los comisarios deportivos, cuya labor será redefinida para ganar claridad, rapidez y coherencia en la toma de decisiones, uno de los aspectos más cuestionados del sistema actual.

Los comisarios podrán corregirse a sí mismos

Hasta la fecha, el único mecanismo formal para reabrir una decisión era el derecho de revisión, que permitía a los equipos solicitar un nuevo análisis dentro de un plazo máximo de 96 horas tras la finalización del evento.

Esta solicitud debía ir acompañada de una prueba nueva, relevante y no disponible en el momento del veredicto original.

Este procedimiento ha sido utilizado en contadas ocasiones.

Un caso reciente fue el de Williams tras el Gran Premio de Países Bajos, cuando el equipo logró que se revisara la sanción impuesta a Carlos Sainz por un contacto con Liam Lawson.

Los comisarios reconocieron que no habían podido evaluar una prueba clave y retiraron los puntos de penalización, aunque los diez segundos ya cumplidos en carrera no pudieron anularse.

A partir de 2026, el nuevo reglamento introduce un cambio significativo: los propios comisarios deportivos podrán reexaminar de oficio una decisión anterior si aparecen informaciones relevantes que no estaban disponibles en el momento de dictarla.

Se trata de una novedad de gran calado, ya que incorpora por primera vez un mecanismo de autocorrección interna dentro del sistema.

No obstante, resulta difícil prever con qué frecuencia se aplicará esta facultad, dado el peso institucional de una decisión ya tomada y la complejidad política de rectificarla públicamente.

Más recursos y profesionalización con el Pacto de la Concordia

Otra de las novedades clave es la creación de un panel de comisarios fuera de evento, destinado a gestionar aquellos casos urgentes que no pueden esperar al siguiente fin de semana de Gran Premio.

Hasta ahora, muchas decisiones quedaban aplazadas hasta la siguiente carrera, cuando los comisarios asignados podían reunirse presencialmente.

Con el nuevo sistema, un grupo de al menos cinco comisarios con experiencia específica en el campeonato correspondiente podrá reunirse por videoconferencia, incluso durante la pausa estival o en los meses de invierno.

En situaciones especialmente complejas, también se contempla la posibilidad de una reunión presencial, siempre que las partes implicadas acepten asumir los costes asociados.

Paralelamente a los cambios normativos, la FIA ha confirmado que el nuevo Pacto de la Concordia, firmado con las once escuderías de Fórmula 1, permitirá destinar recursos adicionales al refuerzo del cuerpo de comisarios.

Con estas reformas, la FIA da un paso hacia un sistema de control deportivo más ágil y flexible, aunque también asume el reto de gestionar mayor discrecionalidad.

A partir de 2026, la autoridad de los comisarios será más amplia, pero también más observada.