Incertidumbre Grandes Premios de Oriente Medio es lo que actualmente preocupa a todos y no solo a la F1.
La seguridad y el bienestar de los participantes serán los factores determinantes para decidir si los grandes eventos de motor programados en Qatar, Bahrein y Arabia Saudita siguen adelante. La creciente tensión militar en la región ha encendido las alarmas en las principales categorías del automovilismo mundial.
El reciente recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha afectado directamente a varios países del Golfo, puntos neurálgicos donde la F1, MotoGP y el Mundial de Resistencia (WEC) tienen previsto iniciar o desarrollar sus temporadas.
Aunque el Gran Premio de Australia parece fuera de peligro, la logística ya ha sufrido los primeros contratiempos.
Gran parte del personal técnico que viajaba hacia Melbourne ha tenido que buscar rutas alternativas de última hora tras el cierre de espacios aéreos o la peligrosidad de escalas habituales en Qatar o los Emiratos Árabes Unidos.
A pesar de que la F1 asegura que el evento en Albert Park no sufrirá interrupciones materiales, existe una notable opacidad sobre las medidas de contingencia adoptadas para el transporte de carga pesada que debía transitar por la zona de conflicto.
El verdadero desafío logístico y de seguridad llegará en apenas unas semanas. El calendario previsto para la región es el siguiente:
WEC (Qatar): Pruebas de pretemporada y ronda inaugural (22-23 y 28 de marzo).
MotoGP (Qatar): Gran Premio en el Circuito de Lusail (12 de abril).
Fórmula 1: Gran Premio de Bahrein (12 de abril) y Gran Premio de Arabia Saudita (19 de abril).
La situación ya ha provocado las primeras cancelaciones directas, como el test de neumáticos de F1 previsto para el pasado sábado en Bahrein, que tuvo que ser suspendido por precaución.
La Fórmula 1 mantiene una «vigilancia activa» por la incertidumbre Grandes Premios Oriente Medio.
Al contar con las citas de Australia, China y Japón en el horizonte inmediato, la organización dispone de un margen de maniobra para evaluar la evolución del conflicto antes de tomar una decisión drástica.
Por su parte, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ha emitido un comunicado enfatizando que la protección de civiles y el diálogo son la prioridad absoluta:
"Estamos en estrecho contacto con nuestros Clubes Miembros, promotores y equipos sobre el terreno. La seguridad y el bienestar guiarán nuestras decisiones mientras evaluamos los próximos eventos del WEC y la F1"
Mohammed Ben Sulayem Tuit
El deporte de motor se pone a prueba en un escenario geopolítico volátil donde el deporte, por ahora, queda en un segundo plano frente a la seguridad internacional.