Carlos Sainz y su inicio de temporada 2026 con la mítica escudería de Grove no está siendo el «cuento de hadas» que muchos aficionados soñaban.
Tras los test de pretemporada en Bahréin, Williams ha tenido que admitir que el inicio de esta nueva era de la Fórmula 1 será una carrera de obstáculos.
Las limitaciones del nuevo FW48 han quedado expuestas, dejando al equipo en una posición vulnerable antes de que el semáforo se apague en Melbourne.
El principal dolor de cabeza para James Vowles y su equipo de ingenieros no es la fiabilidad, sino la báscula. Los rumores en el paddock indican que el coche de Carlos Sainz podría estar rodando con un exceso de entre 20 y 30 kilos respecto al peso mínimo permitido por la FIA.
En la F1 moderna, 10 kg de peso extra se traducen en una pérdida de rendimiento de unas 0,3 segundos por vuelta. Si los cálculos son correctos, Williams estaría regalando casi un segundo por puro «exceso de equipaje».
Vowles ha confirmado que existe un plan de emergencia para «adelgazar» el coche en las tres primeras carreras, pero el daño para el inicio del mundial ya está hecho
Williams llegó tarde a la acción, saltándose el primer shakedown en Barcelona. Aunque en Bahréin lograron ser el tercer equipo con más vueltas (gracias a la fiabilidad del motor).
El piloto madrileño, conocido por su capacidad técnica, ha sido honesto sobre las sensaciones tras el volante del monoplaza británico:
«El coche es fiable desde el primer kilómetro, y eso es positivo porque nos permite rodar. Sin embargo, estamos descubriendo limitaciones y áreas de mejora que, por desgracia, son bastante numerosas. Empezamos la temporada 2026 con el pie cambiado«, confesó Carlos Sainz.
Esta falta de rendimiento ha obligado a Sainz a rebajar las expectativas para la primera mitad del año, marcando una clara diferencia con el gran estado de forma que mostró Williams en 2025.
No todo es oscuridad. James Vowles insiste en que el programa de desarrollo es «agresivo».
El objetivo de Williams es extraer cada décima del FW48 mediante actualizaciones aerodinámicas que compensen la falta de ligereza inicial.
Sin embargo, en un mundial donde equipos como Ferrari o McLaren parecen haber dado en la tecla desde el primer día, Carlos Sainz tendrá que tirar de manos y estrategia para rascar puntos en las primeras citas del calendario.