Alonso sin un AMR26 competitivo

Honda sin rumbo: El sueño de Newey y Aston Martin se convierte en pesadilla

Honda sin rumbo en el inicio de la era junto a Aston Martin en 2026. Un sueño que estaba destinado a cambiar la historia de la Fórmula 1.

Con la llegada de Adrian Newey, el diseño de una nueva fábrica y el apoyo de Honda, el equipo de Silverstone se posicionaba como el gran aspirante al trono.

Sin embargo, tras los tests de pretemporada, la realidad ha golpeado con una fuerza brutal: el proyecto nace con un AMR26, que está «fuera de mapa», dejando en evidencia una Honda sin rumbo claro.

Con una brecha que Lance Stroll cifra en 4 o 5 segundos respecto a la cabeza, el optimismo se ha transformado en una gestión de crisis sin precedentes.

No es solo falta de velocidad; es una crisis de identidad técnica que amenaza con tirar por la borda años de inversión.

La confesión de Pedro de la Rosa: "Claramente por detrás"

En un deporte donde el optimismo corporativo suele enmascarar los fracasos, las palabras de Pedro de la Rosa han sido un jarro de agua fría. El embajador de Aston Martin no ha buscado excusas frente a la situación de Honda sin rumbo claro.

«Nadie está contento cuando eres un segundo más lento de lo que esperabas… y esto es peor. Estamos claramente por detrás. Como dijo Lance ayer, estamos a cuatro, tres o cinco segundos», confesó De la Rosa.

De la Rosa habla del AMR26 y Honda

Esta brecha confirma que ni siquiera sus simulaciones más pesimistas preveían este desastre.

Según el equipo, la falta de rodaje es crítica. Hasta el tercer día de tests, Aston Martin era el equipo con menos kilómetros acumulados.

«No estamos optimizando el set-up; solo intentamos dar vueltas para entender el despliegue de energía», añadía Pedro, confirmando que el coche está en fase de «supervivencia técnica«.

El "Efecto Newey" y el retraso de cuatro meses

¿Cómo es posible que un diseño de Adrian Newey sea tan lento? La clave reside en el calendario.

Newey no pudo empezar a trabajar oficialmente en Silverstone hasta marzo de 2025. Ese retraso de apenas unos meses ha sido fatal para las complejas reglas de 2026.

De la Rosa señala directamente a este factor:

«Si Adrian hubiera llegado no el 2 de marzo, sino unos meses antes… pero son ‘si’ y ‘peros’. El fondo de la cuestión es que somos lentos«.

El propio Newey admitió que su llegada tardía dejó el desarrollo aerodinámico cuatro meses por detrás de equipos como Ferrari o Mercedes, que empezaron a trabajar en el túnel de viento en el minuto uno permitido por la FIA.

El AMR26 actual es, en esencia, un concepto inmaduro que Newey está intentando corregir sobre la marcha.

Adrian Newey y el AMR26 con Honda sin rumbo

Honda sin rumbo en un laberinto técnico con Aramco y el MGU-K

El problema no es solo aerodinámico. La unidad de potencia Honda de 2026 es un «reinicio» peligroso.

Al haber abandonado técnicamente la F1 en 2021, Honda perdió recursos clave que ahora intenta recuperar a contrarreloj.

La nueva normativa exige que casi el 50% de la potencia total provenga del sistema eléctrico (MGU-K). El Aston Martin está sufriendo bloqueos constantes en ambos ejes durante las frenadas, lo que impide una recarga eficiente de la batería.

Sin energía, el coche es una «presa fácil» en las rectas. A esto se suma el desafío del combustible de Aramco: la transición a carburantes 100% sostenibles ha resultado en un motor pesado y con graves problemas de refrigeración que obligan a abrir la carrocería, destrozando la eficiencia aerodinámica de Newey.

Pese al incendio, De la Rosa destaca un rayo de esperanza: el liderazgo de Newey tras el desastre de los tests.

«Su liderazgo es incuestionable. Ayer habló en el briefing técnico y todo el equipo supo exactamente qué hacer. Nadie levantó la mano para cuestionarlo. Eso es muy diferente a años anteriores«.

La conclusión es clara: Aston Martin tiene los recursos, tiene al genio y tiene al motorista, pero le falta tiempo.

El objetivo ya no es ganar en 2026, sino evitar el ridículo mientras Newey intenta obrar un milagro técnico que, por ahora, parece lejano.