Dacia abandona el Dakar

Terremoto en Renault: Dacia sigue los pasos de Alpine y anuncia su retirada del Dakar y el Rally-Raid

El equipo oficial Dacia abandonará oficialmente el Campeonato del Mundo de Rally-Raid (W2RC) al finalizar la temporada 2026.

Tras tocar el cielo con la victoria de Nasser Al-Attiyah este mismo año, la marca rumana pone fecha de caducidad a su ambicioso proyecto Sandriders.

Lo que comenzó como una apuesta ganadora para demostrar la robustez de Dacia en los terrenos más hostiles del planeta, terminará tras el Abu Dhabi Desert Challenge 2026.

El éxito efímero: Dacia logró su gran objetivo en tiempo récord: ganar el Dakar con el dúo Nasser Al-Attiyah y Fabian Lurquin.

Efecto dominó: Esta decisión no es aislada. Forma parte del mismo «ajuste estratégico» que ha dejado fuera a Alpine del WEC. El Grupo Renault busca optimizar recursos para asegurar su futuro comercial y eléctrico.

Prioridades: Al igual que con Alpine, la marca prefiere «priorizar proyectos clave» antes que mantener programas de competición de alto coste.

¿A qué juega el Grupo Renault?

A pesar de la noticia, el equipo Sandriders completará el calendario previsto para 2026.

Será la última oportunidad para ver a una de las estructuras más potentes de la disciplina luchar contra Toyota y Ford antes de que los coches negros y naranjas pasen a formar parte de la historia de los museos de la marca.

«Lo de hoy no es una simple reestructuración; es una retirada en toda regla de los circuitos y los desiertos.

Que Dacia abandone el Rally-Raid justo después de ganar el Dakar es, cuanto menos, incomprensible desde el punto de vista del marketing deportivo.

Has construido el coche más rápido, tienes al mejor piloto del mundo (Al-Attiyah) y, en lugar de rentabilizar la inversión, cierras el chiringuito.

Parece que en el Grupo Renault han entrado las prisas por cuadrar balances y la competición ha pasado de ser un escaparate a ser un estorbo. ¿De qué sirve ganar el Dakar si no vas a estar ahí para defender el título?

 

Se nos queda un 2026 descafeinado y una sensación agridulce: el motor pierde pasión y gana contabilidad. Una verdadera lástima para los que amamos el polvo y la arena.»