Škoda no se anda con rodeos: el Škoda Epiq no es un experimento, es el relevo generacional de facto del Kamiq.
A pesar de ser 70 mm más corto que su homólogo de gasolina, el Epiq aprovecha las bondades de la plataforma MEB+ (tracción delantera) para ofrecer una habitabilidad que supera a modelos de segmentos superiores.
La ingeniería del Epiq es un ejercicio de optimización.
Al desplazar el sistema de climatización al vano delantero y prescindir del túnel de transmisión, Škoda ha logrado un maletero de 475 litros.
Para ponerlo en perspectiva, son 75 litros más que el Kamiq y supera incluso al Scala, un compacto del segmento C. Es el triunfo de la funcionalidad Simply Clever en la era del voltio.
En el interior de serie nos encontraremos con una pantalla táctil de 13 pulgadas y un arsenal de seguridad que incluye el asistente de carril adaptativo con cambio automático (aunque, ojo, sigue exigiendo manos en el volante).
La gama se dividirá en los acabados Studio, Loft y Suite, dejando para 2027 el esperado Sportline con llantas de 19 pulgadas y un ajuste de chasis más dinámico.
El coche está propulsado por dos versiones diferentes del nuevo motor eléctrico APP290 en tres variantes de potencia, combinadas con dos baterías de tracción diferentes.
La variante Epiq 35 ofrece 85 kW, mientras que la Epiq 40, más potente, proporciona 99 kW, ambas combinadas con una batería con una capacidad total de 38,5 kWh. La Epiq 55, la más alta de la gama, ofrece 155 kW con una batería de 55 kWh.
La apuesta por las baterías de ferrofosfato de litio (LFP) en las versiones de acceso es clave para lograr ese precio de partida que podría ser inferior a los 25.000 euros, mientras que el tope de gama (Epiq 55) recurre al Níquel-Manganeso-Cobalto (NMC) para quienes necesiten más autonomía.
Las tres variantes se pueden cargar con una potencia de CA de 11 kW, mientras que la carga de CC está disponible hasta 50, 90 y 125 kW, dependiendo de la variante.
La versión más potente se puede cargar del 10 al 80 % de su capacidad en solo 23 minutos.
El corazón del Škoda Epiq no es solo su batería, sino la nueva arquitectura MEB+.
Esta plataforma ha sido optimizada para maximizar la agilidad urbana sin sacrificar la estabilidad en carretera.
El esquema de suspensión combina un eje delantero MacPherson, robusto y preciso, con un eje trasero de viga torsional diseñado específicamente para ahorrar peso y espacio.
Škoda rompe con la tendencia de los tambores traseros en el segmento B-EV: el Epiq equipa frenos de disco en las cuatro ruedas de serie.
La gran innovación oculta es su unidad mecatrónica de última generación, que integra en un solo módulo el servofreno y el control de estabilidad (ESC), logrando una respuesta de frenado más rápida y una integración perfecta con la frenada regenerativa.
Škoda ha instalado el Travel Assist 3.0. Este sistema no solo mantiene el coche en el carril de forma activa, sino que eleva la seguridad a un nivel predictivo:
Inteligencia Vial: Gracias a las actualizaciones online, el coche reconoce semáforos, señales de «Stop» y límites de velocidad en tiempo real, siendo capaz de detenerse automáticamente si es necesario.
Visión Perimetral 3D: El sistema Top View utiliza cuatro cámaras para generar una vista cenital y en tres dimensiones, eliminando los ángulos muertos en maniobras críticas.
Cross Assist 2.0: Mediante radares en las esquinas del parachoques, el Epiq «vigila» los cruces sin visibilidad, avisando de la llegada de ciclistas o vehículos antes de que el conductor pueda verlos.
En el apartado de seguridad pasiva, el habitáculo puede blindarse con hasta nueve airbags, incluyendo un innovador airbag central entre los asientos delanteros para evitar el choque entre ocupantes en caso de impacto lateral.
El Epiq será una piedra angular de la estrategia de Škoda que se verá reforzada en cuanto se den todos los detalles de su gama y precios finales sobre el mes de mayo.