Lo que comenzó en septiembre de 2024 como una «reestructuración dolorosa» para abandonar la Fórmula 1 se ha convertido hoy, 9 de febrero de 2026, en una guerra abierta. El alcalde de Viry-Châtillon, Jean-Marie Vilain, ha hecho estallar la calma dominical con un ataque frontal contra el Grupo Renault.
¿El motivo? La sospecha fundada de que la marca del rombo no solo ha matado su motor de F1, sino que se dispone a desconectar el soporte vital de todo su departamento de competición, incluyendo el WEC.
Cuando Renault decidió poner fin al programa de motores de F1, vendió a los empleados y a la opinión pública la creación del centro «Hypertech Alpine».
Se prometió que Viry sería el santuario de la futura Supercar de Alpine, el desarrollo de motores de hidrógeno y, sobre todo, la base operativa para el WEC y el Dakar.
Hoy, el alcalde Vilain denuncia que todo era una cortina de humo. «Mi estupor es igual a mi rabia ante esta traición y falta de respeto a la palabra dada», afirma el edil.
Según sus fuentes, el próximo jueves 12 de febrero, Renault anunciará oficialmente que renuncia a sus compromisos con el sitio de Viry-Châtillon.
Esto significa, en la práctica, el posible fin del programa Alpine A424 LMDh en el Mundial de Resistencia.
Lo que hace que esta «traición» sea aún más difícil de digerir para los aficionados es el momento en que llega. Bajo la nueva dirección de François Provost (quien asumió tras la salida de Luca De Meo en julio de 2025), la marca parece querer cortar gastos a cualquier precio, ignorando los éxitos recientes:
Éxito en el WEC: El Alpine A424 logró una victoria histórica en las 6 Horas de Fuji el pasado septiembre.
Gloria en el desierto: Con la marca Dacia, Renault viene de ganar el Dakar hace apenas unas semanas.
Salud financiera: El grupo anunció un crecimiento del 7% en su facturación en el tercer trimestre de 2025.
Vilain no solo apunta a los directivos de Renault, sino al Estado francés como accionista mayoritario.
Se les acusa de permitir el desmantelamiento de un centro de excelencia que ha llevado a Francia a lo más alto del automovilismo mundial durante décadas.
Si Viry cierra, se pierde un know-how que no se recupera con una nota de prensa sobre «eficiencia de costes».
Si el jueves se confirma la noticia, Alpine pasaría de ser una marca con ambición global a una firma de coches de calle con tecnología prestada.
El abandono del WEC, justo cuando el A424 empezaba a ser competitivo frente a Porsche y Ferrari, sería uno de los mayores errores estratégicos de la historia reciente de la industria francesa.