En el volátil mercado actual, donde las marcas chinas desafían el orden establecido, Mercedes-Benz ha respondido no con un simple lavado de cara, sino con una reingeniería del 50% del vehículo.
El Clase S 2026 (W223) representa la culminación de la estrategia «Digital First» de Stuttgart, fusionando la maestría mecánica de Affalterbach con el silicio de Silicon Valley.
Este restyling es la base técnica que llevará a la marca hasta la próxima década, anticipando normativas Euro 7 y estándares de conducción autónoma que aún no se han redactado.
La presencia visual del nuevo Clase S se apoya en una calandra cuya superficie ha crecido un 20%.
Este aumento no es meramente estético; responde a las necesidades de flujo de aire de los nuevos intercambiadores de calor del bloque V8.
El coeficiente aerodinámico se mantiene en un sorprendente 0.22, gracias a una gestión activa del flujo bajo el chasis que ahora dirige el aire caliente de forma más eficiente hacia los pasos de rueda traseros para reducir las turbulencias.
La firma lumínica estrena gráficas en forma de estrella (tres por lado), visualmente conectadas por una moldura en negro brillante.
El sistema Digital Light de serie incorpora ahora un hardware con capacidad de procesamiento de gigaflops, permitiendo no solo evitar deslumbramientos, sino proyectar guías de carril y símbolos de advertencia sobre el asfalto con una resolución de 1,3 millones de píxeles por faro.
La joya de la corona es el propulsor M 177 Evo. Por primera vez en la historia de la Clase S estándar, Mercedes implementa un cigüeñal plano (Flat-Plane Crank) en su V8 biturbo de 4.0 litros.
Esta arquitectura, heredada del AMG GT Black Series, elimina la necesidad de contrapesos pesados, permitiendo una subida de vueltas más agresiva y una secuencia de encendido que optimiza el barrido de los gases de escape.
El resultado son 537 CV y 750 Nm, gestionados por una caja 9G-TRONIC con un nuevo generador de arranque integrado (ISG) que aporta 17 CV adicionales.
Por su parte, el S 580 e híbrido enchufable eleva la potencia combinada a los 585 CV, ofreciendo una autonomía eléctrica de 117 km bajo ciclo WLTP.
| Especificación | S 450 4MATIC | S 580 4MATIC | S 580 e (PHEV) |
| Código Motor | M 256 Evo (L6) | M 177 Evo (V8) | M 256 + Eléctrico |
| Potencia Sistema | 449 CV | 537 CV | 585 CV |
| Par Motor | 600 Nm | 750 Nm | 800 Nm |
| 0-100 km/h | 4,8 s | 4,3 s | 4,9 s |
Mercedes estrena el MB.OS (Mercedes-Benz Operating System), que opera sobre una supercomputadora central refrigerada por agua. La gran revolución es la integración de IA generativa multimodelo:
Google Gemini & ChatGPT: El coche permite conversaciones naturales y asistencia contextual.
Google Cloud Automotive: Navegación con representación 3D en tiempo real y realidad aumentada milimétrica.
Seguridad Térmica: Los cinturones calefactables delanteros (hasta 40°C) incentivan el viaje sin ropa de abrigo voluminosa, optimizando la eficacia del airbag.
El nuevo Clase S ostenta el honor de ser el primer modelo de la marca en estrenar la cuarta generación del sistema MBUX. No se trata de una simple actualización de interfaz; Mercedes ha integrado de forma nativa la funcionalidad de Inteligencia Artificial tanto de Microsoft Bing como de Google Gemini.
El objetivo es ambicioso: «revolucionar la relación entre el vehículo y los pasajeros en cada una de sus plazas»
Durante décadas, el Mercedes Clase S solo tenía que preocuparse de un selecto grupo de rivales directos: el Audi A8, el BMW Serie 7 y el Lexus LS. Sin embargo, el ecosistema del lujo ha sufrido una metamorfosis radical.
Hoy, el buque insignia de Stuttgart no solo lucha contra sus homólogos de tres volúmenes, sino contra una oleada de contendientes que llegan desde segmentos hasta ahora impensables.
El trasvase de clientes hacia el sector SUV es una realidad innegable. Compradores tradicionales de berlinas de representación están migrando hacia propuestas como el Range Rover o el Bentley Bentayga.
Pero la verdadera amenaza silenciosa surge en Oriente: el auge de los MPV (monovolúmenes) de ultra-lujo. Modelos como el Lexus LM o los tecnológicos Denza D9 y Zeekr 009 están canibalizando una cuota de mercado significativa en China, el histórico feudo del Clase S, donde la prioridad absoluta es el espacio y el confort en las plazas traseras.
Mercedes-Benz ya prepara el lanzamiento del nuevo VLS para el próximo año. Se trata de una variante mucho más exclusiva del futuro monovolumen eléctrico VLE, basado en el rompedor concepto Vision V que pudimos ver en el Salón de Shanghái.
Mientras tanto, la firma de la estrella reforzará su posición en el segmento SUV con una actualización profunda del Mercedes GLS, que adoptará prácticamente todas las innovaciones tecnológicas y estéticas que acabamos de ver en el Clase S.
Asimismo, en los próximos meses asistiremos a la renovación del Maybach Clase S, una pieza clave en el balance de resultados de la compañía: el año pasado, esta variante de superlujo supuso un tercio de las ventas mundiales del modelo, alcanzando el 50% de las matriculaciones en el mercado chino.