Lola cerrará su colaboración con ABT al final de la temporada para gestionar internamente su programa de Formula E.
Tras adquirir la licencia y desarrollar su propio powertrain junto a Yamaha, el fabricante británico dará el paso hacia un equipo oficial propio, marcando un nuevo capítulo en su expansión dentro de la categoría eléctrica de monoplazas.
La colaboración entre Lola y ABT, iniciada hace apenas un año, tuvo un carácter transitorio, pensado para que el constructor se centrara en el desarrollo técnico sin asumir la complejidad de gestionar un equipo completo.
ABT aportó su experiencia en el paddock y la infraestructura necesaria para operar un equipo de Formula E, garantizando continuidad durante las primeras temporadas de Lola.
Hasta 2024, la licencia deportiva estaba en manos de ABT, imprescindible para que Lola pudiera competir con su powertrain en la Gen3.
Sin embargo, al final de 2024, Lola adquirió su propia licencia, enviando un mensaje claro sobre su intención de convertirse en un constructor plenamente integrado, con un equipo propio y presencia estable de cara a la Gen4.
El equipo británico confirmó la decisión a través de Mark Preston, team principal:
“Con la expansión de la empresa y nuestro compromiso a largo plazo en Formula E, Lola Cars ha decidido consolidar todas las operaciones en nuestra sede de Silverstone. Esto nos permitirá agilizar actividades, aumentar competencias técnicas y fomentar la innovación a través del motorsport”.
La transición a un equipo interno es un paso natural para Lola: la empresa ya dispone de licencia propia, powertrain desarrollado y una estructura técnica en crecimiento.
No sería sorprendente que algunos miembros de ABT se integren en la nueva estructura de Lola, replicando modelos de transición ya vistos en el paddock.
Con esta decisión, Lola asegura su futuro en Formula E: un equipo propio, base operativa en Silverstone, desarrollo técnico enfocado en la Gen4 y un compromiso declarado a largo plazo dentro de la categoría.
El fabricante británico se posiciona así como un constructor plenamente integrado, listo para afrontar los retos de la próxima generación de monoplazas eléctricos.