Red Bull Racing encara la temporada 2026 de Fórmula 1 con un cambio estratégico de gran calado: por primera vez en la historia moderna del equipo, contará con su propio motor, desarrollado a través de Red Bull Powertrains y con el respaldo de Ford como socio técnico.
Aunque Ford ha afirmado que juntos serán “imparables”, el equipo austríaco se muestra más cauteloso y advierte que los primeros meses podrían ser complicados, una advertencia realista para cualquier fabricante nuevo en la Fórmula 1.
Red Bull Powertrains, creado inicialmente por el equipo y reforzado posteriormente por Ford con personal y equipamiento, ya cuenta con más de 700 empleados y tres fábricas.
Sin embargo, como cualquier nuevo fabricante de motores, el equipo sabe que no será sencillo convertirse en el punto de referencia frente a rivales consolidados como Mercedes, Ferrari o Renault.
Laurent Mekies, CEO y director del equipo, reconoció que la primera temporada con motor propio “viene con algunas dificultades, noches sin dormir, pero eso es lo que nos motiva”.
Según Mekies, sería ingenuo pensar que el equipo pueda igualar de inmediato a sus competidores establecidos.
“Vamos a atravesar el desafío. Eventualmente saldremos adelante. Pedimos paciencia durante los primeros meses; estas dificultades iniciales recordarán cuánto hemos trabajado para llegar a la cima”, afirmó.
Desde el lado estadounidense, Ford también enfatizó su compromiso. Bill Ford, presidente ejecutivo, aseguró que la alianza con Red Bull será “imparable”, mientras que Jim Farley, CEO de Ford, destacó el proyecto como un reto de alto nivel y calificó al equipo como un “underdog”, o lo que es lo mismo, que parte con desventaja frente a la competencia histórica.
“Conocemos exactamente qué necesitamos hacer para apoyar al equipo y asegurar que las primeras carreras sean un éxito”, afirmó Farley, subrayando la importancia de la claridad y preparación técnica para afrontar la temporada.
El mensaje del equipo es claro: la innovación y la ambición van de la mano con paciencia y trabajo meticuloso.
Red Bull sabe que los primeros meses podrían ser difíciles, pero confía en que la nueva alianza con Ford y la consolidación de Red Bull Powertrains sentarán las bases para una era competitiva y sostenible en la Fórmula 1.