Ford of Europe atraviesa un momento complicado tras la retirada de modelos icónicos como Ka, Mondeo, Fiesta, S-Max y Galaxy.
A finales de este año, el Focus también desaparecerá, dejando a la marca sin coches de volumen tradicionales que no sean SUV o crossovers.
Las ventas reflejan esta debilidad: hasta mayo de 2025, Ford entregó 185.404 unidades, un 1,5 % menos que en 2024, y su cuota de mercado en Europa se redujo al 3,3 %.
Para revertir la tendencia, Ford tiene un plan claro: lanzar nuevos coches en Europa.
Según la prensa alemana los concesionarios han sido informados de que pronto llegarán nuevos modelos para llenar el vacío dejado por los coches retirados.
Christoph Herr, nuevo Managing Director de Ford Alemania, Austria y Suiza, habría asegurado a los concesionarios que el CEO Jim Farley ha dado luz verde al desarrollo de estos vehículos, algunos de ellos destinados a reemplazar modelos que habían estado en la gama durante décadas.
Por el momento, Ford no ha confirmado oficialmente los detalles.
Tampoco se sabe cuántos modelos llegarán ni si todos tendrán motores de combustión.
Sin embargo, todo apunta a que la marca apostará por coches de gasolina o híbridos a corto plazo, dada la baja demanda de sus EVs actuales, como el Explorer y el Capri.
La retirada de modelos en Europa y Estados Unidos responde a la estrategia de Jim Farley: salir del “negocio de coches aburridos” y enfocarse en vehículos icónicos y rentables.
Aunque algunos modelos eliminados eran populares, Ford no obtenía beneficio económico significativo con ellos.
A pesar de esta estrategia, Ford no planea electrificar toda su gama de inmediato en Europa.
Los nuevos coches probablemente contarán con motores de combustión, aunque la Unión Europea planea prohibir la venta de vehículos emisores en 2035.
Se espera que esta normativa sea revisada en 2026, pero por ahora, la legislación sigue firme.
La desaparición del Ford Fiesta en 2023 parecía marcar el final de una era, pero su 50.º aniversario en 2026 servirá como la excusa perfecta para su regreso.
Ford ya trabaja en la octava generación del Fiesta eléctrico, un urbano totalmente renovado que nacerá sobre la plataforma Volkswagen ID.2, compartida con modelos como el Cupra Raval, el ID.2X y el Skoda Epiq.
Esta colaboración garantiza tecnología avanzada, costes competitivos y baterías ensambladas en la gigafactoría de Sagunto, mientras que su producción podría volver a Almussafes, cerrando un círculo histórico medio siglo después.
La ofensiva eléctrica de Ford no se detiene ahí. Por debajo del Fiesta, se planea un nuevo Ford Ka 100 % eléctrico, basado en la futura plataforma ID.1, un coche urbano accesible fabricado en Portugal que competirá con el Renault Twingo E-Tech, con un precio por debajo de 20.000 euros.
Por encima, el Ford Focus dirá adiós en 2025, pero Ford estudia resucitarlo o incluso recuperar el icónico nombre Escort en una nueva generación electrificada sobre la futura base técnica del ID.Golf, permitiendo a la marca volver a competir en el segmento C de coches eléctricos y electrificados. Esta esperada generación se prevé para finales de la década, hacia 2029, consolidando el regreso de Ford al liderazgo en coches urbanos y compactos eléctricos.