Con siete victorias en una sola temporada —incluida la histórica en las 500 Millas de Indianápolis—, Alex Palou está protagonizando un 2025 de leyenda en la IndyCar.
El piloto catalán no solo va camino de su cuarto título, sino que empieza a rozar un récord que parecía intocable: las 10 victorias en un año, marca absoluta que solo han alcanzado AJ Foyt (1964) y Al Unser (1970).
Este domingo, en Iowa, Palou volvió a subir a lo más alto del podio y se unió a una élite reservada para nombres como Zanardi, Montoya, Tracy, Da Matta o Bourdais.
Siete triunfos en 12 carreras es una cifra que impresiona… pero que podría crecer aún más si mantiene el ritmo en las cinco pruebas restantes.
A pesar de las estadísticas, Palou prefiere mantener los pies en el suelo. “No es que ganar sea fácil, ya lo vimos en Mid-Ohio”, reconoció en Iowa, recordando su error reciente.
“Aunque sería increíble mirar atrás y decir ‘hemos ganado diez’, si termina aquí con siete, también será impresionante. Trabajaré para conseguir diez, claro, pero no me obsesiona”.
Y sin embargo, todo apunta a que no es tan irrealista. Palou ha ganado en todo tipo de circuitos este año: trazados urbanos, permanentes y óvalos.
Por primera vez ha conquistado el mítico óvalo de Indianápolis, y también debutó con victoria en Iowa y St. Petersburg. Lo que queda por delante no le es ajeno… ni imposible.
De las cinco carreras restantes, Laguna Seca y Portland son sus escenarios más favorables. En el trazado californiano ha subido al podio en sus cuatro participaciones, con dos victorias y 166 vueltas lideradas.
En Portland también ha ganado dos veces y fue segundo en 2024.
Toronto, Milwaukee y Nashville son otra historia. Palou aún no ha ganado en ninguna de esas pistas, pero este año ha demostrado que los precedentes no lo frenan. En Toronto, ha finalizado entre los seis primeros en sus tres visitas pese a malas clasificaciones, y fue segundo en 2023.
Con su media de salida actual —3,75, la mejor de su carrera en IndyCar—, puede estar en la lucha por su primer triunfo fuera de EE. UU. en la categoría.
Milwaukee y Nashville cerrarán el calendario. Ninguna le ha dado grandes resultados aún, pero tras sus victorias en Indianápolis y Iowa, el Palou de 2025 parece otro piloto en los óvalos.
Con la confianza por las nubes y un coche dominante, es difícil descartarlo en ningún trazado.
Palou lidera el campeonato con 129 puntos de ventaja sobre Pato O’Ward, por lo que podría proclamarse campeón incluso antes de llegar a la última carrera.
Esto plantea una incógnita: ¿le beneficiará correr sin presión… o le restará competitividad?